La violencia psicológica es una forma de agredir y violentar a una persona que no implica agresiones físicas, sino que es un tipo de maltrato que se suele ejercer a través de comportamientos y acciones verbales que generan daño y malestar en el otro y que, cuando se repiten, establecen un patrón de violencia.

Si bien es muy habitual que escuchemos hablar de maltrato psicológico en casos de violencia de género, no se produce sólo en este tipo de situaciones, sino que puede aparecer en al ámbito de la familia, el trabajo o las amistades, tomando muy distintos tipos y formas, que en muchas ocasiones requieren de la intervención de un psicólogos especialista para su identificación.

Por ello, desde nuestra experiencia profesional como psicólogos en Málaga, en este post te ayudamos a identificar síntomas, consecuencias, así como formas de afrontar y prevenir estas dinámicas de violencia psicológica, que siempre pasarán por acudir a un profesional experto en estos tipos de maltrato.

¿Cuáles son las consecuencias de la violencia psicológica?

A la hora de identificar las consecuencias que provoca la violencia psicológica, sea dentro de una relación de violencia de género o en cualquier otro caso, esta se manifiesta de muy distintas formas, produciendo tanto síntomas físicos como de carácter emocional. Algunos de ellos son:

  • Sensación de ahogo.
  • Síntomas digestivos como náuseas, ardor estomacal o diarrea, llegando incluso a provocar vómitos.
  • Síntomas como dolores de cabeza y vértigos.
  • A nivel muscular, la violencia psicológica puede provocar dolor y contracturas.
  • Falta de preocupación por la higiene y el aspecto físico.
  • Irritabilidad, ira, estrés y ansiedad.
  • Falta de ganas para hacer cualquier cosa, indecisión.
  • Insomnio y/o pesadillas.
  • Pérdida de confianza y autoestima, inseguridad.
  • Los sentimientos de culpa, vergüenza e inferioridad se vuelven habituales.
  • Alteraciones en la libido sexual.

Al final, todos estos síntomas acaban anulando a quien la padece, lo cual es la consecuencia principal de la violencia psicológica, de forma que siente que ha dejado de ser quien era.

Todo esto tiene consecuencias muy nocivas no sólo a nivel de la salud mental de la víctima de este tipo de violencia, sino a la hora de afrontarla y acudir a un psicólogo profesional para poder revertir la situación. Por ello, la identificación del patrón de violencia por parte del entorno también se vuelve fundamental para poder generar una respuesta a ese abuso psicológico que se está produciendo.

¿Cómo identificar la violencia psicológica?

Podemos identificar signos que nos indiquen que alguien cercano o nosotros mismos nos encontramos en una situación de violencia psicológica atendiendo a elementos que se dan tanto en el contexto como en la propia víctima de violencia.

A nivel explicativo, esta violencia se ejerce cuando una persona no identifica ni respeta al otro como a un igual lo que, unido a la tendencia a reaccionar de manera violenta, provoca dinámicas de degradación que generan un progresivo malestar que acaba anulando a la víctima de este tipo de maltrato.

Algunos rasgos que suelen aparecer en los maltratadores que ejercen este abuso, y que nos pueden servir para identificar un caso de violencia psicológica, son el alcoholismo o la drogadicción, una educación baja o deficiente y la incapacidad de gestión y control de las emociones.

A nivel de la víctima, puede que observemos alguno signos como son:

Ante la presencia y reconocimiento de estos síntomas, así como de los mencionados anteriormente, es necesario acudir cuanto antes a un psicólogo especializado.

¿Cómo prevenir y afrontar violencia psicológica?

Para prevenir la violencia psicológica, lo fundamental es educar en valores como el respeto, la igualdad y la comunicación, de forma que se construya una base sólida en torno a cuáles son los límites que no se deben traspasar con los otros, tanto para identificarlos en nosotros mismos como para reconocerlos cuando puedan ejercer acciones violentas hacia nosotros.

Para ello, es fundamental insistir en este tipo de contenido en las generaciones presentes y futuras, tanto a nivel educativo como mediante campañas de sensibilización y difusión de información que permita prevenir y reconocer el maltrato psicológico.

Ante situaciones en que este tipo de violencia ya se está ejerciendo o está incluso asentada en una relación, lo primero y más importante es conseguir que la víctima pueda reconocerse como tal, para así darse cuenta de las dinámicas violentas en las que se encuentra inmersa y relacionarlas con las consecuencias nocivas que le están provocando.

Una vez el problema se ha puesto de manifiesto, lo fundamental es encontrar a los profesionales que nos permitan abordarlo de manera segura para salir de esta situación, es decir: obtener la ayuda psicológica necesaria. Ponerse en manos de un psicólogo especializado en maltrato psicológico, como son nuestros psicólogos de Málaga, e iniciar un proceso de terapia, es el paso definitivo para poner fin de una vez por todas a la violencia psicológica.